Constipación y problemas de la defecación.

 

CONSTIPACIÓN Y PROBLEMAS  DE LA DEFECACIÓN

 

Dr. Christian Jorge Torres Ortiz Ocampo

 

ctorresortizo@hotmail.com

 

Sociedad de Gastroenterología del Estado de Colima. 

 

 

DEFINICIÓN 

 

Constipación y estreñimiento son sinónimos, pero siendo el término estreñimiento exclusivo del aparato digestivo es preferible nominar a ésta entidad como estreñimiento.  El cual es un síntoma  siendo sus causas diversas, algunas de ellas de trascendencia por sus repercusiones en la calidad de vida, lo que hace procedente, recomendable y justificable identificar el origen y de acuerdo al diagnóstico causal establecer el tratamiento que en el mayor porcentaje de las veces es médico, pero que en ocasiones es médico-quirúrgico.

 

El estreñimiento es un término con diferentes significados para la mayoría de los individuos, por lo que es importante precisar las condiciones que orienten a las personas cuando es que lo padecen, a que medidas resolutivas recurrir y cuando solicitar consulta médica especializada. De ésta forma se debe de sospechar ante la persistencia de: evacuaciones acompañadas de pujo; evacuaciones duras o en escíbalos; sensación de evacuación incompleta; percepción de obstrucción o bloqueo a la salida del bolo fecal; necesidad de recurrir a maniobras digitales para expulsión de las heces y cuando se tienen menos de tres evacuaciones por semana. Resulta importante que eventos esporádicos de las situaciones mencionadas en sentido estricto no se definen como estreñimiento, ya que su presentación aislada y por periodos breves se considera normal.

 

 

 

CLASIFICACIÓN Y CAUSAS

 

El estreñimiento se clasifica como secundario o como primario (idiopático o funcional).  Cuando alguna causa subyace como motivo del estreñimiento, éste se cataloga como secundario y puede deberse a modos de vida como baja ingesta de fibra, líquidos y sedentarismo; pero también a enfermedades metabólicas como la diabetes mellitus y el hipotiroidismo; a enfermedades neurológicas como la de Parkinson; incluso puede ser efecto secundario de ciertos medicamentos. Atención especial  en relación a la importancia del diagnóstico oportuno lo son las enfermedades que pueden obstruir el intestino grueso como los tumores colorrectales. También la obstrucción mecánica puede ser en el conducto de salida, incluyendo el cáncer de la porción terminal del recto y del conducto anal y a las enfermedades anales como la fisura anal. En éste último apartado se incluye al rectocele que en si es la herniación de la pared del recto hacia la vagina y que debe de correlacionarse con el estreñimiento cuando la paciente tiene que recurrir a maniobras digitales para poder evacuar. En la infancia constituye un apartado especial y puede tener causas congénitas como la enfermedad de Hirschsprung cuyo tratamiento siempre es quirúrgico o a situaciones adquiridas como lo es la encopresis, en la que el niño sujeto a presiones de tipo psicosocial responde  deteniendo consciente o inconscientemente el acto de la defecación.

 

Dentro de la gama de enfermedades relacionadas con el estreñimiento se debe de considerar  por su alta frecuencia  al síndrome de intestino irritable, él que en muchas ocasiones se asocia a alteraciones emocionales, situación por la que las personas lo conocen como “colitis nerviosa”.  Si se descartan las causas anteriores como motivo del estreñimiento entonces se cataloga como primario o funcional y puede deberse a un tránsito lento del bolo fecal a través del colon, que se caracteriza por la presencia de evacuaciones infrecuentes (una vez por la semana o menos) y mala respuesta al tratamiento médico o bien a una entidad que se conoce como defecación obstruida, en la que el tránsito del bolo fecal es normal pero se detiene a la salida por una incoordinación de los músculos localizados alrededor del recto y del conducto anal y que forman parte del complejo esfinteriano, contrayéndose durante la defecación cuando se deben de relajar.

 

 DIAGNOSTICO   

 El diagnóstico exige por parte del médico un interrogatorio meticuloso al paciente y un examen físico completo incluyendo la exploración anal y el tacto rectal. Un porcentaje importante de los pacientes sólo requerirá de cambios dietéticos incluyendo de 25 a 30grs, de fibra  y alrededor de 6 a 8 vasos de líquido al día y aumento del ejercicio físico y reeducación defecatoria que consiste en no posponer el deseo evacuatorio y en incitar el hábito defecatorio después de los alimentos, preferentemente después del desayuno por ser el periodo con mayor actividad contráctil del colon. Cuando no hay respuesta a los precitados cambios y no existe alguna causa identificable del estreñimiento, se debe de descartar alguna lesión estructural ya sea por estudios radiográficos (colon por enema y defecografía) o estudios endoscópicos como la colonoscopía, la que se prefiere si el paciente presenta indicadores de alarma  que obliguen a descartar un cáncer colorrectal, estos son: edad mayor de 50 años, síntomas de reciente aparición (menos de 6 meses), antecedentes familiares de cáncer colorrectal, sangre en heces y pérdida de peso.

Los pacientes en los que han sido descartadas las causas secundarias o que no han mejorado con la modificación a los hábitos dietéticos y de vida y no tienen indicadores de alarma, requieren de evaluación mediante la realización  de pruebas funcionales (fisiológicas) para diferenciar si se trata de un tránsito lento del colon, una deficiente sensibilidad del recto o un trastorno de salida de la defecación. Estas pruebas  (manometría anorrectal, tránsito colónico y prueba de expulsión del balón) son sencillas,  con mínima o nula molestia para el paciente y se realizan en el gabinete de radiología o en el consultorio.

 

 TRATAMIENTO

 El tratamiento esta en íntima vinculación con la causa, destacando que en la mayor parte de los casos se resuelve con corrección de hábitos de vida y medicamentos y sólo en situaciones específicas se requiere de cirugía.

 

CONCLUSIONES 

  • El estreñimiento y los trastornos de la defecación se pueden deber a malos hábitos dietéticos y de vida, a diversas enfermedades y medicamentos o alteraciones estructurales o funcionales del colon, recto y ano.
  • Se debe de evitar la automedicación.
  • Corresponde al médico de preferencia especializado en gastroenterología o coloproctología investigar la causa y establecer el tratamiento más adecuado.

 

 Se debe ir al médico cuando:       

 

  • No hay respuesta a los cambios dietéticos y hábitos de vida.
  • El paciente tiene una edad mayor de 50 años.
  • El paciente tiene antecedentes familiares de cáncer del colon  o del recto.
  • El estreñimiento es pertinaz y persistente.
  • Se asocia a evacuaciones con sangre.
  • Se acompaña de pérdida de peso.
  • Se asocia a defecación dolorosa.
  • Constipación y problemas relacionados con la defecación.


April 10th, 2012 | 0 COMENTARIOS

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